
"No eres inmortal. ¡Experimenta!"
Esa frase la publicó el individuo conocido como Anoni-man.
Siempre que hemos querido experimentar con algo, probar algún sistema o método... siempre, siempre, hemos necesitado algunos "conejillos de indias". De esta afirmación, pueden dar fe todas las compañias farmaceúticas, cosméticas, automovilísticas (sí, los coches también se prueban en carretera), navales (estoy de ensayos de propulsión y pruebas de mar del buque... hasta el subinfinito y más allá), etc.
El ejemplo más chachi de experimentación, es la historia del primer tripulante espacial, una perrita callejera rusa de nombre Kudriavka ("rizado" en ruso). Igual el nombre suena a chino, pero es la perra conocida mundialmente como Laika ("ladradora" en ruso), que fue lanzada al espacio por los soviéticos el 3 de noviembre de 1957.
Podríamos seguir hablando del cánido en cuestión, pero nos desviaríamos del tema principal... la experimentación.
Como ya todos habrán adivinado desde la tercera frase, he realizado una serie de experimentos esta misma tarde. Han sido bastante útiles, lo reconozco. Ya tengo otros tantos programados, que serán realizados lo antes posible.
Los que requieran el medio acuático para su realización, llevarán un algo más de tiempo por razones técnicas. Además, no siempre hace bueno en la mar.
Como modelo de científico vanguardista en los modos de experimentación, he tomado al Dr. Stein; que todos aquellos que conozcan Soul Eater, lo conocen por defecto.
De este modo, no hay manera mejor de hacer las pruebas, que siendo uno mismo el objeto de ellas.
Para finalizar, diré que la mayoria de las pruebas a realizar tienen base infantiloide y carentes de lógica alguna. Únicamente tienen como fin, tarar los límites del conjunto a nivel físico, y en cierto modo, por qué no, psíquico (determinadas pruebas físicas requieren algo de psique... con un poco será suficiente).
Un niño con pijama blanco, que sale en bolas a correr a la playa.