Una vez más preparando los menesteres para embarcar. Pese al paso de los años siempre me da una ligera sensación de nervios o algo similar, a los días previos a la víspera. Por ejemplo, ahora estoy en el salón de mi casa... escribiendo en la tablet del año de la castaña... con un teclado anexo, de calidad cuestionable... pero mientras tanto, reviso la lista de consumibles que me harán falta para el tiempo de a bordo. Tengo muchas cosas en la cabeza, o eso me gustaría decir... pero solo estoy desorientado. Sin mucha motivación para nada en particular.
Una vez más, necesitaré encontrar mi punto de equilibrio. Pensé que lo tenía más dominado, pero se ve lo fácil que es mandar el trabajo de años por el sumidero... Meditar, centrarte, buscar un norte... para que en un día, toda esa presunta base, se diluya como un azucarillo en el café. ¿En realidad ha sido tan útil hacer todo eso?¿El problema ha sido la honestidad? No lo sé, no lo entiendo del todo. Bueno, ahora mismo, no me quiero parar a pensar en eso... solo quiero dormir.
Ah, casi se me olvidaba. Vine para algo y casi marcho sin hacerlo...
Me mudo. Me mudo de blog. Me voy. Solo escribiré con más frecuencia en otro blog y ya está. Sin más. De vez en cuando pasaré por aquí para compartir alguna entrada que considere relevante... Pero bueno. Más que por aquellos que puedan tener acceso a éstos textos, lo hago como movimiento terapéutico. Como declaración de intenciones. Supongo.