Parece que todas las situaciones y condiciones del entorno, se vuelven favorables para mostrarte con cristalina claridad que no encajas en ningún lado. Que eres una pieza de otro puzzle a donde quiera que vayas.
No es algo agradable. No es algo coherente. Puede que todo sea una macabra extrapolación de varios hechos encadenados y sin relación aparente entre sí. Lo que vulgarmente se conoce como tomarse las cosas a la tremenda. No se me puede negar lo poético y filosófico de la definición.
Si bien siempre he tenido una vena melodramática, nunca ha trascendido más allá de algo puntual; en ésta ocasión parece que la cosa toma tintes... Más bien oscuros.
Quiero pensar que el cúmulo de circunstancias que actualmente nos ocupan a todos, tengan algo que ver, y que ésto solo sea una etapa. Pero mucho me temo, que es el germen de una añeja simiente. Sembrada hace ya mucho, y regada con lo que sobra del vaso...
Yo. Reflexiones.