He perdido la cuenta de todo lo que quise escribir, y nunca fue. Si no es por el motivo A, es un por un B o por el que esté de guardia. Al final, todo se resume a lo mismo: a cuan gorda es la excusa de ese día para no escribir.
Me pican los dedos, y me limito a rascarme.
Podría hablar de tantas cosas...si quisiera, podría hablar de todas, pero sin ahondar en ninguna de ellas en particular. Ese, es uno de mis dudosos méritos o habilidades.
Puedo tangentear casi cualquier tema, con la suficiente precisión como para no pecar de arrogante, ni quedar de abierto ignorante. Bueno, esto en realidad, no sé si es del todo cierto; digamos que una penosa partida al "trivial", me demostró mis nulos conocimientos en muchas áreas... Áreas que afortunadamente no son vitales para el sobrevivir en mi día a día...
En realidad, todo se reduce al miedo...
Apelando a aquella letra tan bonita, de Fito... "empezaré la casa por el tejado"
Descansen equipo. Mañana, más y mejor... muero de sueño...
Yo