Reconozco, mi torpeza al calificar el como te queda el colgante. En mi defensa, alegaré nocturnidad y cansancio. No es que te quede bien. Es que se complementan muy bien. Muchos lo consideraron solo un arma, pero también fue la herramienta original. Herramienta que ahora está en tu poder, y usarás para reforzar la voluntad más inquebrantable y firme que nadie pueda imaginar. Y si es necesario, blandirás como arma, para derribar obstáculos, dificultades y trabas.
Recordemos que todo eso es posible, cuando lo empuña alguien de gran valía. Y a tí, te sobra. Ahora no te la podré recordar tan a menudo como antes, pero espero que él te lo recuerde un poco. Siempre estaré bajo las ramas; y tan cerca, como lo quieras llevar.
Debo darme prisa, voy a embarcar y puede que no quede tiempo.
Anoche me rociaron con una catarata de tristeza. No sé bien de donde vino, pero puede que fuera mía. Llegado el caso, estoy demasiado ocupado para reconocerlo.
Hay gente para embarcar con propaganda de la tercera ola. No es por nada, pero a veces me gustaría tener los ojos un poco más cerrados. Y que conste, que no lo digo sólo por el propagandista.
Muchas cosas... Demasiadas cosas... Y tan poco corazón... No sé, ni yo me entiendo bien. Son los nervios del vuelo y el dolor de cabeza.
A ponerse en guardia equipo... Todos detrás de mí.
Seré el que tenga cara de: "es que lo sabía...".
Y sí, llueve.
U. Palabras arrojadas.
Pd. Si vamos a la India... Por favor, sopesemos el ir en tren...