Crónicas de un Inhumano Expedicionario.
Propongo un brindis por esos grandes y mágicos momentos, como poner cara de velocidad al subir el motor a 88 vueltas, y sentirte como si viajaras a velocidad de curvatura 8.
Yo, el primer inhumano en viajar a velocidades exponenciales a la de la luz.