
Siempre que me sea posible, sabes que estaré aquí. Un caballero de oxidada armadura a tu servicio.
Si estás de mal humor, como si el día te ha salido del revés, te escucharé (me encanta hablar contigo).
Si tienes poca paciencia y estás corta de palabras, haré el payaso hasta sacarte una de tus bellas sonrisas.
Si estás cabizbaja y alicaida, nadie te podrá librar de que te encasquete cantidades de abrazos y multitudes de besos suaves.
Que no duermes y te da por llamar...al otro lado del teléfono estaré. ¡Mira tú que problema! (se que no soy el más indicado para decirte esto... pero contra... you know JUM!)
Siempre que me necesites haré de Superman, aunque no seas la típica damisela en apuros que suele pedir ayuda. Se que eres más al estilo WonderWoman, pero...¿qué le vamos a hacer? Muack!
Jajajaja! Además, si aparezco con un noble corcel, seguro que pasas de mi y te quedas con el corcel JUM!
Nadie, que irónicamente es un caballero acorcelado o un corcel caballeroso, depende del momento.