miércoles, 15 de diciembre de 2010

Tuyo



Siempre que me sea posible, sabes que estaré aquí. Un caballero de oxidada armadura a tu servicio.
Si estás de mal humor, como si el día te ha salido del revés, te escucharé (me encanta hablar contigo).
Si tienes poca paciencia y estás corta de palabras, haré el payaso hasta sacarte una de tus bellas sonrisas.
Si estás cabizbaja y alicaida, nadie te podrá librar de que te encasquete cantidades de abrazos y multitudes de besos suaves.
Que no duermes y te da por llamar...al otro lado del teléfono estaré. ¡Mira tú que problema! (se que no soy el más indicado para decirte esto... pero contra... you know JUM!)
Siempre que me necesites haré de Superman, aunque no seas la típica damisela en apuros que suele pedir ayuda. Se que eres más al estilo WonderWoman, pero...¿qué le vamos a hacer? Muack!
Jajajaja! Además, si aparezco con un noble corcel, seguro que pasas de mi y te quedas con el corcel JUM!

Nadie, que irónicamente es un caballero acorcelado o un corcel caballeroso, depende del momento.

lunes, 6 de diciembre de 2010

A dar una vuelta

Solo hay que dar un primer paso. Todos los caminos o grandes trayectos, se empiezan de la misma manera: dando un primer paso.
Esto no tiene mayor lectura que el tener la idea rondante de darme una vuelta. No busquemos decimoquintas lecturas. Gracias.
Sí, estoy algo seco. ¿Qué le voy ha hacer?, nací seco. Seco moriré. (dias poco agradables)
Da...
Al tema.
Montarte en el ferry y poner rumbo a la isla; allí pasas unas horas haciendo escala hasta el próximo rumbo.
Por fin sale el barco. Ves la estela, que con su pesado avance, va dejando en la gran masa de agua azul.
Unos dias después llegas a puerto. Ahora te espera lo más "duro", chupar asiento de guagua como un campeón. ¡Vivan los trayectos interminables hasta la ciudad de habla hispana más cercana!
Si logras llegar, te tocará buscarte un "cercanias" y dirigirte la gran urbe más cercana.
Tengamos en cuenta que en esto quizás te lleves un día entero, asi que... planteate dormir colgado de alguna rama.
Consigue un billete en el transporte de larga distancia que te lleve hasta la capital. Ahí tendrás que moverte para buscar el material que fuiste a buscar. Por cierto, ¿he mencionado que quizás tengas que comer? es algo a tener en consideración.
Busca alojamiento, porque no te tendrás todo el material el mismo día. Nos conocemos y sabemos que siempre, siempre, hay un último elemento que requiere un día más (como mínimo).
Ahora que tienes todo lo que necesitas, emprende el viaje de vuelta.
Ya estás en el andén y tienes en tu mano el billete que te llevará de vuelta, pero... ¿quieres volver ya, o por el contrario estarás dispuesto a seguir caminando, buscando nuevos lugares, situaciones, etc?
Sabes perféctamente qué harás...

Pd.¿Te vendrías conmigo?