
Cierto es, que la última vez que me fue planteada una apuesta, tras hacerle frente... la perdí con todas las letras. Por lo visto, el echo de que pierda ya se ha transformado en hábito, planteándome nuevamente otra "apuesta".
La verdad, no se muy bien qué pensar, pero creo que es la falta de confianza más grande hacia mi que he visto desde hace mucho, mucho, mucho tiempo. Y es gracioso.
"Te apuesto lo que quieras a que..."
Vamos a ver... que no. Me parece la mar de tollo apostar nada por un par de razones:
· teniendo un 50% de posibilidades de aprobar a mi favor... el pedir algo, seria abusar por mi parte
· teniendo un 50% de posibilidades de suspender en mi contra... el pedir algo, seria de chiste por mi parte (por no decir "recriminable" en algún aspecto improvisado sobre la marcha)
·estoy sordo de un diente (lo se, no viene a cuento... ¿pero verdad que te has reido? =D)
Por lo ahora enunciado, podemos decir que apostar algo es absurdo. Además, ¿qué puedo apostar yo? ¿alguna parte de mi anatomia? ¿mi alma?
Bueno, lo primero casi me es indiferente... pero mi alma, la estoy reservando para un negocio mayor. Habia pensado en total y absoluto, conocimiento y dominio, del espacio y el tiempo. Pero eso... tiene pinta de ir para largo.
Retomando el tema que nos atañe. Paso de apostar nada.
Pero si insistes...
Pd. Puedo sonar como una persona movida por el interés. En un 25% de las ocasiones te daria la razón; en un 75% me sentiria gravemente ofendido (sin mosca, se me pasaria a los 5 minutos).
Nadie.
Hasta el culo de apuestas y retos imposibles.
¡NADA ES IMPOSIBLE!... cojones...digoo.... JUM!
Dedicado a quien deposita en mi su confianza.